Las miradas se posaron sobre las tres personas que acababan de entrar. Todas. Desde los camareros hasta los clientes, y todas ellas miraron con la misma intensidad y admiración. Así le hubiera gustado a Sigurd que ocurriera. Pero la realidad es que nada mas entrar al garito, ya olía a cadaver, a vómito de ese que sale al ser vampiro y el cual no vamos a añadir descripción alguna, y el miedo de los camareros, los cuales ni eran ajenos a lo que estaba pasando ni querían que pasaran mas cosas. Estaba claro que Nocturna debía de pagar bien por algo, ya que a pesar de todo siguieron con sus actividades habituales. La gente subía a cantar, la dj a pesar de los temblores tan descomunales se había decidido a mantener todo como debía, y por supuesto Bauty estaba en el lugar de siempre con una sonrisa de oreja a oreja. Este miró a los recién llegados. Adela sonreía. Sigurd lo intentaba. Bego estaba visiblemente muy traumatizada a la par que confundida. A eso le tenemos que mezclar el hecho de que tenía hambre. Lucía un vestido azul ajustado con escote en pico y botones dorados que sin duda hubiera atraido las miradas de la gente si no estuviera la mitad de ellos aterrados y la otra mitad borrachos.
- ¿Estas bien Bego?- preguntó Bauty sacando los colmillos- ¿Quieres que salgamos a fumar?
- ¿Qué?- se resignó Bego- ¿Tu también? No necesito fumar, yo quiero mi puta explicación de lo que está pasando
- Por eso lo digo, que salgamos a "fumar".
- ¿Los demás?- le preguntó Sigurd sentándose
- Pues creo que están en el baño- le respondió Bauty mirando de paso a ver si les veía- Irene y Laura lo están al menos. Basildo no lo se.
- Hay un olor a cadaver que tira fuerte, así que algo me dice que también
- Bueno, a ver, Basildo a veces se le escapa, pero a mi también, ¿sabes?- trató de quitarle hierro al asunto mientras veía la cara de Sigurd, que iba poniendose seria- Vamos, que a cualquiera le pasa realmente
- Menos mal que soy yo el Domine, ya os lo digo.
- No te rayes, hombre. Anda, salte a fumar con nosotros.
El calor no se iba fuera la hora que fuera. Sigurd agradecía que al menos ahora no sintieran ese agobio, porque los de la puerta no paraban de quejarse y sudar. Se dio cuenta de que ellos, debido a su naturaleza, no lo hacían, lo cual también agradeció.
- Bueno, entonces, desde el principio y picadito, que le quede claro a Bego- dijo Bauty
- Somos una organización dentro de una organización.- Empezó a contar Sigurd.- Somos vampiros. Y vivimos la vida loca pero dentro de unos parámetros
- Creo que eso se entiende, ¿no?- dijo Bauty mirando a Bego
- Si- dijo aún nerviosa Bego
- Bebes sangre, tienes dinero a cholón y encima ahora eres mas guapa si cabe- dijo Sigurd tratando de ganarsela. En realidad era igual de guapa, pero siempre estaba ese mito. Ademas Bego apenas habia perdido grasa al expulsar sus jugos inservibles.
- Vale, si, eso lo pillo. ¿Pero por qué he tenido que vomitar mis órganos por la ventanilla del coche de Adela? ¿Y de donde voy a sacar dinero?
- A lo segundo hoy habrás cobrado ya. Así que por el dinero ni te preocupes. Nocturna paga bien.
- ¿Pero que dices? Si para eso me tiene llegar un SMS al mov...- dijo antes de abrir los ojos como platos mirando al movil.- TIO!!! A ESTA CUENTA NO!!!!
- Pero hazle el traspaso cuando te de la gana
- PERO QUE TENGO QUE HACER EL TRASPASO Y APENAS USO ESTA CUENTA!!!
- Pasalo a la otra y yo llamo a nuestro informático para que te paguen a la otra.- dijo Sigurd tratando de no alterarse él.
- QUE ESTA CUENTA ES PARA OTRAS COSAS, LA DE AHORRO ES LA DE...
- Silencio- ordenó Sigurd. Lo cierto es que Bego se calló, pero como la orden no era tranquilizarse, Bego estaba teniendo temblores.
El estrepitoso sonido de un trueno en las cercanías hizo que Basildo saliera y se acercase. No tuvo muchos problemas para adivinar lo que estaba pasando, se veía. Así que se calmó profundamente, puso su mejor sonrisa y se acercó a Bego. Al poco los temblores desaparecieron mientras basildo la cogía la mano suavemente.
- Si todo es mas sencillo, Bego- dijo mirándola a los ojos- Esta noche vamos a pasarlo bien y a ver que tal nos ha ido mientras Sigurd os cuenta vuestra nueva situación.
- Si- dijo Bego visiblemente tranquila y con una sonrisa de oreja a oreja.
Sigurd supo que en efecto, había hecho bien en pensar en Basildo para ese cargo.
Ya dentro, Sigurd pasó revista a los presentes. Ordenó a los camareros que les trajeran a todos el aperitivo de la casa, que para sorpresa de absolutamente nadie eran vasos hasta arriba de sangre, y los ya saciados cedieron a los nuevos su vaso para que pudieran estar en plenas facultades mientras este les explicaba lo que se les venía encima
- Bien, estamos ya toda la agencia.- dijo orgulloso Sigurd mientras cruzaba las piernas y se echaba en el sofá- Algunas aún estáis confusas, lo cual es natural, pero Basildo, Adela y Bauty lo estuvieron también. Ayer, de hecho.
- O anteayer- señaló Basildo
- Eh... si, gran apunte- dijo Sigurd mirándole fijamente. No apartó la mirada de Basildo mientras continuaba hablando- El caso es que ahora sois lo que sois y os he escogido porque sois uno de mis círculos mas cercanos. Concretamente el círculo que mayor posibilidades tiene de organizar algo medianemente serio.
- Para serio... tu ahora mismo.
- Exacto
- Y el que tengo aquí colgado.
- Yo no entiendo nada... - dijo Laura
- Ni yo- añadió Irene
- Pero vamos a ver... ¿Bauty no os ha dicho nada?
- Bauty me ha dado un mordisco- dijo mientras le daba un pescozón a Bauty. Lo que nadie esperaba era que dicho pescozón estrellara contra la mesa la frente de Bauty, y mucho menos que Bauty saliera ileso de tal percance. Se hizo el silencio
- Empezaré desde el principio... otra vez. Sois vampiros, y se os ha convertido para que podamos ser el círculo de una organización en Alcorcón. Cada círculo, por así llamarlo, forma parte de la organización Nocturna, pero nos podemos llamar como queramos
- Creo que por supuesto nos vamos a llamar Agencia Montejo.- aclaró Bauty de manera muy convincente- Pero del tirón y no admito discusión por muy jefe que seas.
- No me opongo.
- ¿Vamos a ser la Agencia Montejo pero de manera real?- sonrió Laura- ¿Nos vamos a dedicar solamente a ser nosotros, dueños de nuestro tiempo y de nuestro espacio privado y a vivir eternamente al amparo de la noche, las estrellas, la luna y tu nos vas a guiar por estos senderos?
- Mas corto que eso pero si. Pero vais a tener un papel en la organización. Todos. Así que procedo a hacer los cargos. Basildo, tu serás el Iudex. Te vas a dedicar a ser el que investigue, detecte y ponga fin a las actividades que vayan en contra de los intereses de Nocturna.
- Vaya, gracias por esa responsabilidad- dijo Basildo intentando mantener la calma- ¿Y como hago eso?
- Para eso tenemos a nuestro informático, quien a partir de mañana te estará enseñando lo básico y después ya tiras tu por tu cuenta.- Se hizo el silencio un par de segundos- Venga, hombre, si somos pocos en Alcorcón, no te quejes. Además tendrás compañia. Adela será tu mano derecha, la Custodia. Este cargo es secreto. El tuyo, Basildo, es mas bien público. Todos tienen que conocerlo. No siendo así el caso de Adela.
- ¿Por qué coño estoy aquí?- dijo Adela- Yo me quiero ir.
- O sea que si cabreo a algún poderoso, indudablemente sabrá que soy yo. Pero Adela en cambio es anónima y puede hacer lo que le salga de ahí- añadió Basildo un poco emocionadito
- Que no os va a pasar nada, joder.- dijo Sigurd mientras miraba a Bauty- Y para demostrarlo, aquí van los otros cargos. Bauty, tu serás el Administrator. Te encargarás de la adquisición de bienes, propiedades y abastecimiento de los vampiros y de la Agencia. Y tu Bego, eres la Adeptus Monetae. Y vas a ser la que se ocupe de vigilar el flujo de nuestra economía.
- Si, vale. ¿Alguna otra referencia a Warhammer 40k?- dijo Bauty partiéndose la caja visiblemente.
- No he acabado así que puede que si. Laura, tu serás la Fidelitas. Te vas a encargar de la publicidad de la tienda y de las actividades "culturas".
- Voy a organizar eventos que van a dar envidia a todo el mundo- dijo ilusionada Laura, quien estaba visiblemente feliz ante su nueva situación.
- Y en cuanto a ti, Irene, tu serás la catadora oficial, la Divinitatis. Deja de mirarme con esa cara de incredulidad, tu trabajo va a consistir en catar la sangre que nos envían para comprobar la calidad.
- No entiendo nada y no se si quiero entenderlo- dijo sonriendo pero queriendo soltar una ostia.
- No hace falta entender nada. Id pidiendo canciones que en un ratito viene mi superiora. Si, tengo una superiora. En cuanto venga os entregará unas carpetas que dicen lo que hay que hacer con vuestros cargos.
Sigurd se levantó, pidió tarjetas para pedir canciones y mientras lo hacía, un corrillo de confundidos vampiros neonatos se acercaban los unos a los otros y dijeron casi al unísono: No me he enterado de nada.
La noche, que iba tranquila y de la cual ya no había, como era lógico, ápice de cansancio fue todo un derroche de placeres para la Agencia. Al poco tiempo comprobaron que la gente se les unía, se acercaban a hablarles, les veían atractivos (considerasen ellos que lo fueran o no) e incluso parecía que les cedían las canciones. De corrido, las 8 canciones que sonaron, y que cantaron sin dudarlo Basildo, Bauty y Sigurd, fueron para ellos. Caían botellas y botellas de alcohol. Porque cada vez que Sigurd cantaba "Quiero beber y no olvidar", la gente se ponía a beber enloquecidos. Pronto el local estuvo lleno de gente borracha como cubas, apenas pudiendo mantenerse en pie. Cuando hasta la dj y los camareros estuvieron ya en el suelo, tumbados por la mona, Bauty se puso a los mandos de la música con su sonrisa habitual. Si antes cantaban ellos, ahora le tocaba a Bego y a Laura. Adela e Irene, por su parte, corrieron a esconderse. Sabían de sobra que Bauty, ahora que estaba on fire por el vampirismo, las haría cantar tarde o temprano, y ante tal situación lo mejor era no estar presente. Se entretendría teniendo que esquivar los cuerpos de los durmientes.
Pasó una hora desde que cayera el último de los mortales presentes cuando apareció por la puerta Lorena. En su rojo habitual, por supuesto, con su sonrisa empresarial y su semblante serio. Incluso, se hubiera atrevido a decir Sigurd que, incluso para los estándares de un vampiro, Lorena hoy estaba especialmente guapa. Bauty casi se rompe el cuello al mirarla y le costó apartar la mirada, aunque podría decirse lo mismo de Adela y de Laura. Sus primeros pasos se dirigieron hacia el asiento en el que ahora estaba sentado Sigurd. Sentándose a su lado, le dió un abrazo y le empezó a dar besitos en la mejilla. Al décimo, la expresión en la cara de Sigurd era de completo pánico.
- ¿Cómo está mi niño pequeñito?- dijo Lorena aún abrazándole- ¿Ya tienes a tus amiguitos? ¿Se los presentas a mamá?- Basildo tuvo que mirar a otro lado para no echarse a reir a carcajada limpia, lo cual podía ser peligroso.
- Lorena, por favor- le dijo Sigurd mientras trataba de soltarse
- Ayyyy, jo, perdóname, es que eres como el hijo que nunca tuve- le volvió a dar de besos en la mejilla.
- Pero que tengo 31 tacos, Lorena, para ya- dijo intentando que sus poderes funcionaran, pero para su horror, y de paso el de todos, veían que no surtía efecto. Y lo intentaba, desde luego
- Ay mi pequeño cuchipú de pitiminí, alhaja, hermosura- dijo dándole los últimos besitos solo para darle un abrazo mas. Se escuchó un trueno fuera.
- Bueno, aquí os dejo unos dossieres para que veáis lo que es vuestras tareas. Sugiero que las vayáis leyendo ya fuera. Esta noche es para divertiros.
- ¿Cuándo empezamos a desempeñarlas?- dijo Bauty con gran interes-
- Mañana a poder ser- dijo Lorena mirando a todos- Lo haréis, ¿verdad?- su sonrisa hizo que ninguno de los presentes pudiera resistirse, y todos asistieron.- Bien, es hora de que os divirtáis y queméis este local hasta los cimientos. De regalo para el Domine local.
- ¿Pero así, quemado como un tizón?- dijo Basildo un poco tocado por la propuesta
- Quemado, requemado, churrascado y chamusquinado. Y que no parezca un accidente.
- ¿Hay algo que debamos saber? Preguntó Sigurd
- Pero a ver, que es información clasificada
- Pero yo soy tu niño- dijo Sigurd. No se lo creía nadie y él el que menos. Pero la cara de seria se le fué
- Vaaaaaale. Es que me quiso matar, y soy un activo muy importante en Madrid. Nocturna no quiere...
No había terminado de hablar cuando Sigurd había empezado a derramar alcohol por todas partes. Se le unió Adela no por que quisiera quemar nada, sino porque parecía el modo mas rápido de acabar todo. Laura intentó que no siguieran, pero entre que Sigurd parecía encendido y los demás estaban sorprendidos, no pareció surtir efecto. Bego e Irene salieron. Al poco Basildo y Bauty se unieron mientras ponían música electrónica a toda pastilla. Cuando estuvo todo preparado, Lorena ordenó que salieran todos a la calle y que se reunieran frente al palacio real. Despues le susurró una cosa al oído a Sigurd y mientras esta salía triunfante, una explosión de llamas arrasó el local.
De camino al palacio, Basildo abrió su dossier. La expresión en su cara hizo que todos se preocuparan por él y todos abrieran su dossier también. Las carcajadas de Bauty se escucharon más alto que las quejas de Bego, de Irene y de Laura.
En el único folio que había, se podía leer: APRENDE POR TU CUENTA, PUTO CASSUAL.